Uno de los conflictos que más sufrimiento causa a las parejas, son los comportamientos relacionados con la infidelidad, así como también es una de las causas que más rupturas provoca.

Al referirnos a las relaciones de pareja, entendemos la fidelidad como aquello que mantiene el vínculo afectivo de manera estable y para una gran mayoría exclusivo. Es la necesidad de tener al otro y su dedicación amorosa para uno mismo. Es aceptado que un amigo tenga otros amigos y aceptable compartir el amor de los padres con los hermanos, pero no lo que no se acepta es que tu pareja pueda tener otras parejas.

La gran mayoría de las parejas al inicio de la relación formulan un compromiso de fidelidad y generalmente parece ser que la promesa de fidelidad para toda la vida tiene que ver sólo con no tener relaciones con otras personas, más que con el deseo de ser fiel al compromiso de trabajar por la relación día a día, potenciándola con esfuerzo, dedicación y entusiasmo. Para la mayoría de las personas es más importante hacer el compromiso de que ambos miembros de la pareja no tengan otras relaciones, que comprometerse a hacer un trabajo permanente por mantener una relación íntima, rica, entretenida y en donde ambos puedan obtener la máxima gratificación de vivir en pareja. Nos cuenta Ricardo Cariaga, director de la Organización Vivir en Pareja.

“Hacer constantemente “ese trabajo” es lo ideal y no pocas veces las parejas dejarán de mantenerse ocupados de ese aspecto, cayendo en la desidia y falta de atención. Sería bueno preguntarse si no es tan infiel quien deja que la relación caiga en la rutina y el tedio como quien busca en otras personas emociones y afectos no satisfechos. Posiblemente la primera infidelidad sea la indiferencia hacia el otro.”

La verdadera fidelidad consiste en estar permanentemente atentos a los factores que ponen en riesgo el objetivo final de la relación: ser felices y pasarlo bien. Trabajar por evitar la rutina, fomentar la comunicación y la intimidad y por sobre todo enfrentar los situaciones conflictivas no como “problemas” sino como situaciones por resolver, trabajo que debe enfrentarse como equipo, siendo conscientes que el “enemigo” no es nuestra pareja, sino la situación difícil a la que nos vemos enfrentados.

Está claro que este es un planteamiento ideal y que es difícil muchas veces por las circunstancias de la vida, mantenerse “concentrado” en ese objetivo.

Si nos esforzamos en ser fieles, es cada vez más fácil conseguirlo. Ser fieles al “ser” y al “querer ser”. La primera nos permite aceptarnos a nosotros mismos, aquello que espontáneamente somos y sentimos, los pensamientos y sentimientos no voluntarios que tenemos y que son parte de nosotros, como también lo es la capacidad de decidir qué es lo que queremos hacer y qué es lo que queremos para nuestra relación. Admitir esa condición es un paso muy importante hacia la fidelidad. La fidelidad a las normas establecidas la sentimos como una imposición y aunque las aceptemos voluntariamente siempre vienen de otro, no de nuestro interior.

La fidelidad es un reto que va más allá del compromiso impuesto, tiene más que ver con la libertad de poder elegir que tenemos las personas.

La razón tiene que ver con que sin esperarlo, puede presentarse un sentimiento de enamoramiento por una persona distinta a tu pareja, sin haber tenido la voluntad de estar abierto a esa clase de sentimiento y además hemos visto muchas veces, como los afectados rechazan ese sentimiento amoroso sin éxito, pero a menudo es una fuerza incontrolable. Y es posible que el mismo rechazo al sentimiento, produzca el efecto contrario. Las emociones son muy difíciles de reprimir.

Por otra parte, el hecho que una persona este sintiendo enamoramiento por otra persona, no significa que el sentimiento por la pareja estable haya desaparecido. Es posible que haya disminuido la pasión y lo que conviene, más que luchar contra el sentimiento reciente, es decidir cultivar los sentimientos que hemos descuidado en nuestra relación estable, sin dejar de entender que la decisión que se tome siempre implicará algún tipo de renuncia.