Misterios Masculinos

¿Por qué a los hombres nos cuesta hablar de nuestros sentimientos?

Porque vivimos en una cultura machista… a los hombres se nos ha enseñado a ocultar nuestros sentimientos…

“Los hombres no lloran”, “los hombres deben ser fuertes”, etc. Por culpa de lo anterior la mayoría de las emociones terminaron por ser consideradas atributos principalmente femeninos: Así las mujeres pueden libremente sentir y expresar miedo, angustia, ternura, sensibilidad, pena, etc. sin ser catalogada como débil, o “mamona”.

Un hombre que manifiesta demasiado esas emociones puede recibir cualquiera de esas calificaciones y no solo de parte de otros hombres sino que también de muchas mujeres. De hecho muchas de las mismas mujeres que dicen valorar a los hombres sensibles, son las mismas que como pareja se quejan de que tienen al lado a un hombre que no las hace sentirse seguras, protegidas…en la consulta te dicen: “estoy casada con un niño y yo necesito un hombre de verdad”. ¿y a qué hombre de verdad se refieren?. A un macho tradicional, que pone el pecho, que aguanta, que no muestra debilidades, sobre todo económicas.

A los hombres sólo se nos permitió desde niños, expresar una única emoción sin riesgo de ser descalificados… LA IRA.

Y es esa la única emoción que identificamos plenamente y sabemos expresar, por eso cada vez que nos sentimos inseguros… nos enojamos, cada vez que tenemos pena… nos enojamos, si nos sentimos desorientados o sin saber que hacer…nos enojamos, en fin, casi por cualquier cosa negativa…nos enojamos. Porque es la única emoción que sabemos expresar correctamente. Un hombre enojado sigue siendo un hombre.

Pero eso no significa que no sintamos, hay una gran diferencia entre sentir y expresar lo que se siente, los hombres no sabemos lo segundo.

Las emociones no tienen que ver con el género, pero la forma de expresarlas si, y parece ser que existe un solo modo de actuar, el de los hombres y un solo modo de sentir, el de las mujeres. Eso no es correcto.


¿Qué se sugiere?

Qué dejen de creer que por ser emocionales sus parejas dejan de ser hombres e incentiven el cambio de tal manera que cuando se produzca, acójanlos y conténganlos.

Ayúdenlo, cuando llegue su pareja a casa enojado, no piense “ya llegó con la cara larga”, interésese por su enojo y por tratar de identificar de dónde viene. ¿es enojo o está descontento con su trabajo?, ¿es enojo o se siente triste por no haber cumplido sus metas?, ¿es enojo o se siente desorientado? . Notarán impresionantes cambios.